La
sociedad española ha cambiado mucho en los últimos años.
Exige,
por ello, nuevos esfuerzos para armonizar mejor los diferentes puntos de vista,
para entender la realidad y adaptarse mejor a las nuevas exigencias, para
pensar el futuro en lugar de ser arrastrados por él, para innovar y crecer,
para garantizar la adecuación de las previsiones financieras, así como extraer
la mayor rentabilidad a cada euro invertido, en el horizonte de buscar la mayor
utilidad social.