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lunes, 13 de enero de 2014

EL DESACOPLAMIENTO DE LAS CLASES MEDIAS

En varios artículos he hecho referencia al llamado “desacoplamiento” de las clases medias respecto al Estado de Bienestar; pero tengo la sensación que no he señalado con suficiente amplitud y claridad una realidad sociológica de gran importancia en un país como el nuestro, de manera especial en un periodo de crisis económica.
Este fenómeno hace referencia a la dualización de la Sociedad entre un sector activo: una clase media confortablemente instalada en el sistema capitalista, y los sectores pasivos: aquellos que han salido del mercado de trabajo o no han llegado a entrar nunca en él.

jueves, 9 de enero de 2014

CRISIS ECONÓMICA Y ESTADO DE BIENESTAR

Es bien sabido que las Instituciones del Bienestar forman parte de las señas de identidad del pensamiento socialdemócrata con la misma fuerza con que el mercado lo hace en cuanto a la ideología liberal.
No es de extrañar, por tanto, que hoy en día el ámbito de los servicios públicos sea el escenario del debate ideológico donde las dos opciones pugnan por imponer sus lógicas.
Ante una crisis como esta, soy partidario de poner límites a lo superfluo para consolidar lo esencial. Lo superfluo, se ha desarrollado por un déficit planificador de tal suerte que hoy nos encontramos con instrumentos obsoletos, muy costosos y sin utilidad que solo han respondido a intereses concretos, en ocasiones espurios, amparados por el demagógico “todos tenemos derecho a todo y a la puerta de casa”.
Entiéndase bien, no estoy diciendo que poner límites sea el primer paso para otras estrategias. Abordar los puntos débiles del sistema es hacerlo menos vulnerable.
Las demandas sociales sobre el Estado de Bienestar son crecientes y la priorización y/o discriminación positiva de las mismas es la única estrategia razonable para poder atender más integralmente las demandas de los sectores más desprotegidos.
Los condicionantes económicos, la eficiencia distributiva y la capacidad técnica han de ser el trípode sobre el que construyamos la salida a la situación actual. Siempre desde el estímulo al potencial productivo y la aplicación del esfuerzo personal como ética colectiva y garantía de equidad.

martes, 17 de septiembre de 2013

PECULIARIDADES DE NUESTRA SOCIEDAD DUAL



En España está consolidándose la sociedad dual, esto es, dos estados dentro del Estado, compuesto uno por los ciudadanos con trabajos prósperos y seguros y el otro, por un conjunto de desempleados, marginados y empleados con trabajos precarios o insuficientemente retribuidos.

Esta configuración social se asienta en una crisis económica que está dejándose sentir con una especial intensidad y se refleja, sobre todo, en unas tasas de desempleo dramáticas.
En esta situación, no  es posible pensar en fórmulas de manual, ni parece que la etapa post-crisis vuelva a ser igual que antes de ella.
Pretender, en este contexto, un crecimiento neto sostenido del gasto social es complejo; intentar su mantenimiento, es éticamente prioritario. Las demandas sociales sobre el Estado del Bienestar son crecientes. La priorización y/o discriminación positiva de las demandas parece la única estrategia razonable.
El mantenimiento y revitalización del estado de bienestar requiere que una base social identificable apoye activamente sus propuestas de avance.