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jueves, 6 de febrero de 2014

UN APUNTE SOCIALDEMÓCRATA

La incertidumbre económica cuestiona las políticas públicas y orienta el modelo de satisfacción hacia la lógica del mercado.
El conocimiento empírico de la realidad nos pone de manifiesto que el mercado no da respuesta a los problemas sociales, ni proporciona la respuesta a importantes necesidades humanas, individuales y colectivas.
Los sistemas de provisión pública deberán perfeccionar sus hábitos de funcionamiento, así como sus presupuestos teóricos.
Mejorar la interdependencia y la eficacia de cada uno de los subsistemas es un desafío de los gobiernos.
¿Cómo puede, en definitiva, la Socialdemocracia adaptarse a la nueva situación sin renunciar a sus señas de identidad ideológicas? Pienso que habrá de recoger todos  aquellos aspectos que vinculados a sus señas de identidad han demostrado su virtualidad en distintos momentos de nuestras sociedades, haciendo más felices y más libres a las personas.

martes, 11 de junio de 2013

PARA UNA NUEVA CRISIS, OTRO MODELO.



Los cambios que han experimentado las sociedades en apenas unos pocos años hacen del último cuarto del siglo XX y la primera década del XXI, uno de los escenarios más dinámicos de la historia contemporánea mundial. Estos cambios, que son bien visibles en el mundo de los hechos, aparecen más difusos en el mundo de las ideas.
Es necesaria la aparición de un nuevo discurso que, sin negarse a ver la realidad, diseñe las líneas maestras de un modelo de desarrollo político, económico y social que  asuma simultáneamente la tarea de crear eficazmente y distribuir solidariamente la riqueza.

Durante las décadas pasadas, la dialéctica liberalismo-socialdemocracia ha garantizado que, en un contexto capitalista, se hayan obtenido en Europa avances sociales sin equivalencia en ningún otro momento de la historia, ni en ninguna otra región del mundo

En esta situación, cabe entonces preguntarse: ¿cuáles son las propuestas de la izquierda para el modelo de desarrollo de la Sociedad del siglo XXI?

¿Es necesario cuestionar/reinterpretar los valores sociales tradicionales y/o incorporar otros nuevos al discurso político de la izquierda? ¿Cuál es el papel de los partidos de izquierdas en este contexto mundial?
Estas y otras preguntas no menos importantes deben ser formuladas para que sirvan de guión en la reflexión colectiva que hoy se entiende necesaria, para elaborar un nuevo discurso político progresista capaz de proyectarse hacia el siglo XXI.