Después
de evaluar las relaciones entre la medicina
y la sociedad, la profesión médica y la sociedad, así como reparar en la
medicina como institución social, entiendo y propongo que la relación entre la
medicina y la sociedad debe establecerse sobre bases de cooperación mutua,
teniendo siempre en cuenta que, en tanto que Institución Social, la medicina
debe tener vocación de servir a la sociedad.
Se
hace también necesario redimensionar la medicina tanto en su ámbito de actuación,
como en sus limitaciones y posibilidades.
En
su ámbito de actuación, evitando medicalizar la vida social y sin esperar que
la medicina aporte soluciones a problemas cuya etiología no sea biológica sino
social.
En
cuanto a sus limitaciones y posibilidades, evitando depositar en la medicina
capacidades que “chocan” con el estado de la ciencia en cada momento.
Desde
el punto de vista de las interconexiones entre la profesión médica y la
sociedad, parece asentarse un nuevo marco de relaciones entre el ciudadano, los
servicios sanitarios y los profesionales de la salud.
Este
artículo se desarrolla en tres capítulos: Medicina y Sociedad, la Medicina como Institución
Social y Profesión médica y sociedad, que desarrollaré en tres semanas.