El
Sistema Sanitario Público ha de estar a la altura de los tiempos, para acabar
con el mito de que “lo público es ineficiente”. No puede el sistema conformarse
con lo simplemente aceptable y ha de aspirar a lo mejor; pero será necesario
para ello hablar con claridad a los ciudadanos sobre los problemas comunes, que
permitirá abordar las modificaciones necesarias para ofrecer soluciones y en
definitiva liderar decididamente por los propios empleados públicos y su representación
sindical y profesional un escenario social transformador.