jueves, 6 de febrero de 2014

UN APUNTE SOCIALDEMÓCRATA

La incertidumbre económica cuestiona las políticas públicas y orienta el modelo de satisfacción hacia la lógica del mercado.
El conocimiento empírico de la realidad nos pone de manifiesto que el mercado no da respuesta a los problemas sociales, ni proporciona la respuesta a importantes necesidades humanas, individuales y colectivas.
Los sistemas de provisión pública deberán perfeccionar sus hábitos de funcionamiento, así como sus presupuestos teóricos.
Mejorar la interdependencia y la eficacia de cada uno de los subsistemas es un desafío de los gobiernos.
¿Cómo puede, en definitiva, la Socialdemocracia adaptarse a la nueva situación sin renunciar a sus señas de identidad ideológicas? Pienso que habrá de recoger todos  aquellos aspectos que vinculados a sus señas de identidad han demostrado su virtualidad en distintos momentos de nuestras sociedades, haciendo más felices y más libres a las personas.

lunes, 13 de enero de 2014

EL DESACOPLAMIENTO DE LAS CLASES MEDIAS

En varios artículos he hecho referencia al llamado “desacoplamiento” de las clases medias respecto al Estado de Bienestar; pero tengo la sensación que no he señalado con suficiente amplitud y claridad una realidad sociológica de gran importancia en un país como el nuestro, de manera especial en un periodo de crisis económica.
Este fenómeno hace referencia a la dualización de la Sociedad entre un sector activo: una clase media confortablemente instalada en el sistema capitalista, y los sectores pasivos: aquellos que han salido del mercado de trabajo o no han llegado a entrar nunca en él.

jueves, 9 de enero de 2014

CRISIS ECONÓMICA Y ESTADO DE BIENESTAR

Es bien sabido que las Instituciones del Bienestar forman parte de las señas de identidad del pensamiento socialdemócrata con la misma fuerza con que el mercado lo hace en cuanto a la ideología liberal.
No es de extrañar, por tanto, que hoy en día el ámbito de los servicios públicos sea el escenario del debate ideológico donde las dos opciones pugnan por imponer sus lógicas.
Ante una crisis como esta, soy partidario de poner límites a lo superfluo para consolidar lo esencial. Lo superfluo, se ha desarrollado por un déficit planificador de tal suerte que hoy nos encontramos con instrumentos obsoletos, muy costosos y sin utilidad que solo han respondido a intereses concretos, en ocasiones espurios, amparados por el demagógico “todos tenemos derecho a todo y a la puerta de casa”.
Entiéndase bien, no estoy diciendo que poner límites sea el primer paso para otras estrategias. Abordar los puntos débiles del sistema es hacerlo menos vulnerable.
Las demandas sociales sobre el Estado de Bienestar son crecientes y la priorización y/o discriminación positiva de las mismas es la única estrategia razonable para poder atender más integralmente las demandas de los sectores más desprotegidos.
Los condicionantes económicos, la eficiencia distributiva y la capacidad técnica han de ser el trípode sobre el que construyamos la salida a la situación actual. Siempre desde el estímulo al potencial productivo y la aplicación del esfuerzo personal como ética colectiva y garantía de equidad.

martes, 17 de septiembre de 2013

PECULIARIDADES DE NUESTRA SOCIEDAD DUAL



En España está consolidándose la sociedad dual, esto es, dos estados dentro del Estado, compuesto uno por los ciudadanos con trabajos prósperos y seguros y el otro, por un conjunto de desempleados, marginados y empleados con trabajos precarios o insuficientemente retribuidos.

Esta configuración social se asienta en una crisis económica que está dejándose sentir con una especial intensidad y se refleja, sobre todo, en unas tasas de desempleo dramáticas.
En esta situación, no  es posible pensar en fórmulas de manual, ni parece que la etapa post-crisis vuelva a ser igual que antes de ella.
Pretender, en este contexto, un crecimiento neto sostenido del gasto social es complejo; intentar su mantenimiento, es éticamente prioritario. Las demandas sociales sobre el Estado del Bienestar son crecientes. La priorización y/o discriminación positiva de las demandas parece la única estrategia razonable.
El mantenimiento y revitalización del estado de bienestar requiere que una base social identificable apoye activamente sus propuestas de avance.

martes, 30 de julio de 2013

LA NECESARIA REFORMA PARTIDARIA



Una amplia parcela de la vida institucional está paralizada, pretendemos abordar los problemas actuales con instrumentos del partido.

Hoy me permito incorporar un artículo publicado hace quince años que plantea propuestas de reformas partidarias que son radicalmente actuales.

La novedad estriba en haberlo escrito hace tres lustros y que siga vigente.


jueves, 18 de julio de 2013

AHORA, REFORMAS ESTRUCTURALES



La acción política no puede plantearse en el vacío, la realidad social es compleja y multidimensional.
Las políticas nacionales vienen severamente condicionadas en sus aspectos más relevantes, quedando un escaso margen de maniobra para desarrollar el modelo de sociedad que ideológicamente puede haberse aceptado como objetivo político.
El ámbito geopolítico natural de España es Europa.
Sólo a través de una política económica y fiscal europea común es posible cimentar sólidamente un crecimiento económico sostenido.
La Carta Social Europea  es el principal instrumento de nivelación, así como la más sólida garantía frente a los embates ideológicos conservadores que propugnan un desmantelamiento, vía privatización, de los recursos sociales que garantizan la equidad y plasman la solidaridad  social; pero la viabilidad de las políticas sociales exige una política económica y fiscal europea competitiva y equilibrada que permita utilizar adecuadamente las sinergias
El desempleo crónico aparece como el principal causante de la pobreza y la recesión actual dejará un nivel de desempleo estructural que se añadirá al existente con anterioridad. En este marco se está consolidando en Europa una sociedad dual. Los ideales de equidad y solidaridad deben hacerse tangibles a través de un Estado del Bienestar que ha sido y es crucial para desarrollar dichos ideales.

jueves, 27 de junio de 2013

POR UNA GLOBALIZACIÓN DIFERENTE



El  proceso de  mundialización que estamos viviendo está generando en pensadores, filósofos, economistas y políticos una sensación en la que se mezclan las certezas con las incertidumbres de toda situación nueva.

En este proceso van a confrontarse dos concepciones del mundo: la de quienes consideran que la mundialización sólo debe ceñirse a las relaciones de producción y al comercio y la de quienes, piensan que debe materializarse también en el campo de los derechos civiles, del bienestar colectivo, de las relaciones laborales.

Después de la Segunda Guerra Mundial, se pusieron las bases para desarrollar un sistema económico más estable que impidiera la catastrófica situación económica del periodo de entreguerras y sus efectos indeseables como la emergencia del nazismo y otros totalitarismos.

La condición inicial para la globalización se expresa en la decisión de los países dominantes para lograr un mundo sin fronteras dirigido al intercambio comercial y financiero, y la siguiente es la revolución tecnológica que permite a financieros y empresarios intervenir en tiempo real en cualquier país.

Este modelo, hoy dominante, se contrapone con la filosofía social del siglo XX, establecida sobre el principio de redistribución de la riqueza.

En la Unión Europea estamos viviendo de manera especialmente intensa ese proceso, y los dos retos prioritarios que nos plantea la globalización son: de una parte, el mantenimiento del empleo y la generación de nuevos puestos de trabajo; de otra, dar soluciones de fondo al aumento imparable del fenómeno migratorio.

La Unión Europea no puede renunciar a jugar un papel de primer orden en la configuración de un nuevo orden mundial, más equilibrado y más justo. Sin demagogia, con rigor y paciencia.